Confieso que...

Tengo la fortaleza de aceptar que no tengo todas mis respuestas aún, pero confío completamente en que las decisiones coherentes tomadas hoy me llevan al futuro que busco. Sé que la honestidad conmigo misma y la voluntad de avanzar son mis mejores aliados en este camino de autodescubrimiento, porque solo mirando hacia adentro encontraré el camino, mis respuestas.

Merezco felicidad, merezco reconocimiento, merezco amor, y nadie puede brindármelos si no lo hago yo primero. Soy consciente de mis puntos débiles y cómo de manera muy hábil los vine escondiendo del mundo, pero de quien nunca los puedo esconder, son de mi misma.

Sé que llegó el momento de mi vida en el que soy lo suficientemente fuerte para enfrentarme a mis “demonios”, a esas emociones encerradas por tanto tiempo porque eran demasiado para mí en ese momento. Hoy ya puedo abrir esas puertas y entender su origen para poder dejarlas ir.

Tengo la suficiente experiencia para saber identificar cuando estoy repitiendo una reacción dañina de mi pasado y puedo elegir si deseo seguir reaccionando así o cambiar. Tengo el poder de elegir como reaccionar, ya no soy más una víctima de mis circunstancias, soy autora de mi historia. Mis emociones no me dominan, soy yo quien las manejo y proceso de maneras constructivas.

Soy capaz de perdonar mi pasado, porque no puedo cambiar los hechos, pero puedo cambiar como me siento respecto a ellos. No hay culpables, no hay víctimas, solo hay circunstancias, y yo puedo elegir que sentir respecto a ellas.

Renuncio a ser víctima, a ser parte de un sistema que me hace creer que necesito “cosas” para ser feliz o “vivir bien”. Yo vivo bajo mis propios parámetros, con una única condición: Todos somos uno, y si el otro es parte de mí, y yo parte de él, me comporto con los demás como lo hago conmigo misma, con honestidad y amor, en coherencia.

Elijo vivir en la premisa de que somos  parte del universo maravilloso lleno de amor y abundancia, y como tal ya tengo todas las respuestas dentro de mí, muchas veces  se manifiestan a través de una situación o una persona, pero siempre las encontraré mirando hacia el interior.

Amo mi ser imperfecto y eso me hace perfectamente feliz.