La delincuencia en aumento; asalto a mano armada hasta para robar un celular, matan a civiles por estar en el lugar equivocado a la hora equivocada;  la corrupción se ve en todos lados, desde el gobierno nacional, regional o local de turno tomando un porcentaje de cada licitación, hasta darle dinero a policías por “unas rifas” a cambio de que no ponga papeleta. El sistema de salud colapsa, tenemos que esperar meses por una consulta médica de especialidad y en la emergencia de un hospital público el médico pide dinero a los familiares para operar "más rápido" al herido. El tráfico es caótico porque en cada cambio del semáforo, hay un grupo de autos que continua cruzando en ámbar a pesar de que no hay espacio, quedando en medio de la vía, haciendo imposible que pasen los que ahora les corresponde verde. Especies de animales en peligro de extinción y grandes fuentes de agua se pierden por mal manejo de residuos. Todo esto y mucho más está destruyendo el país de a pocas, y yo tengo la culpa.

Primero intenté encontrar a los responsables directos de todas y cada una de las tragedias mencionadas, concluí que podría meter presos a muchos, despedir a otros tantos, y multar a sin fin de conductores, pero eso no resolvería nada. Seguirían apareciendo nuevos delincuentes, infractores de la ley, corruptos, etc.

Entonces me puse a formular nuevas leyes, reformas de salud, y cambios en el sistema educativo, porque en un país culto nada malo puede pasar. Pero eso tampoco resolvería las cosas, porque otras personas se aprovecharían de los nuevos sistemas, no faltarían los “astutos” que encontrarían nuevas formas de lucrar a expensas de los demás. Y hasta que eduque una nueva generación culta y responsable, el país estaría destruido.

Finalmente llegué a la realización de que no puedo hacer todas esas cosas, en primer lugar porque no tengo la facultad, y en segundo lugar, lo más difícil de aceptar, llegué a entender que la culpa es toda mía.


No puedo exigir honestidad, integridad, respeto y tolerancia si yo no cumplo esos requisitos. No tengo derecho a quejarme de los conductores que no respetan las señales de tránsito, si yo misma me he pasado en ámbar, o cruzado la pista a media cuadra. No puedo exigir integridad a los corruptos si yo misma me he aprovechado de mis contactos en el hospital para conseguir una atención antes que los demás. No puedo exigir honestidad si yo misma miento. No puedo exigir que los demás sean algo que yo misma no alcanzo a ser. El que esté libre de pecado que lance la primera piedra, suelo decir. Es cierto, mis faltas no son en la magnitud de asaltantes, estafadores o narcotraficantes, pero ese no es el punto, no es el acto en sí, es el principio. No se trata de no romper las reglas, si no de entender que conseguir un beneficio personal a expensas del bienestar o lo que le corresponde a alguien más, es lo que nos destruye a todos. Si no podemos pensar en colectivo para construir algo mejor y continuamos pensando solo en nosotros, pues seguiremos destruyendo al país.

¿Será que ya no hay solución? ¿Será que finalmente se terminó de joder el Perú?

No. No todo está perdido, tras años estudiando cómo funciona nuestra mente he logrado entender e integrar un concepto muy importante: el ÚNICO poder que tengo, es sobre mi misma. No importa cuanto lo intente, NUNCA podré cambiar a alguien más.


Lo único que puedo cambiar en el universo es a mí misma, y cambiando yo, cambia el universo entero. Resulta que como familia, sociedad, especie, contamos con un inconsciente colectivo, formamos parte de un sistema, y conforme va cambiando un elemento del sistema potencialmente van cambiando todos, y finalmente algo harto conocido es que la única manera de enseñar de verdad es a través del ejemplo.

        Es por eso que hoy, asumo mi responsabilidad. Tengo la culpa de que el Perú sea como es.

        Hoy asumo el reto de cambiarlo, y la única forma es cambiando YO.

                                                                                                                                                                                                    PSM

                                                           ¿Te unes al reto?




Si hoy el país no es cómo quieres que sea

¿Qué estás haciendo tú para cambiarlo? 


 

El Perú está en peligro y yo tengo la culpa