Nuestra mente racional sabe que sin una persona no vamos a literalmente morir, lo decimos en sentido figurado, pero la parte de nuestro cerebro que maneja las emociones, es arcaico y primitivo, es territorio del inconsciente, no entiende de metáforas, solo de supervivencia en el sentido más elemental de la palabra, entonces, si sentimos que sin ese “salvavidas” vamos a morir, el inconsciente hará todo lo que sea necesario para que no te separes de él, generando que te aferres fuerte e irremediablemente, por las razones más absurdas, que tu cerebro lógico buscará racionalizar de alguna forma. (Como lo vimos en el video del viernes que explica cómo funciona el cerebro racional) 

¿Alguna vez has sentido que no podrías vivir sin alguien? Que la vida sencillamente no tendría sentido, que la posibilidad de perderlo(a) nos genera una angustia tan profunda que no podemos tolerar y efectivamente sentimos que vamos a morir. Independiente de si logramos “sobrevivir” a la separación o si seguimos en la relación, podría ser que nos aferramos a esa persona o a ese tipo de persona como si fuera un salvavidas, un salvador, alguien que nos aporta esa felicidad, seguridad, o paz que buscamos y no encontramos por nosotros mismos.

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AFERRÁNDOME AL SALVAVIDAS

Dependencia emocional

La verdadera pregunta detrás de este apego es: ¿Por qué este “salvavidas” en particular? ¿Qué/quien representa para mi esta persona? ¿Qué me aporta emocionalmente? Tal vez seguridad, tal vez representa el cariño que siempre quise y nunca tuve, Tal vez aprobación, reconocimiento o simplemente compañía, puede representar infinidad de sensaciones, que tienen una lógica solo para cada uno de nosotros, pero he aquí el pequeño secreto, están poniendo en evidencia que existe una emoción reprimida en nuestra mente, que es tan intensa y difícil de procesar, que no la manifestamos como tal, sino a través de un apego inexplicable a alguien.

Las explicaciones pueden estar en nuestra propia vida, en la infancia o ser un programa familiar o transgeneracional, siempre hay una lógica, pero esta es inconsciente. Nuestra más importante pista para descubrir esa lógica está en nuestro presente… está en el apego irracional a esa persona en particular (o a ese tipo de personas).

Y tú ¿A quien te aferras?