Programas Familiares

Problemas de pareja

Existe también programas familiares heredados de manera transgeneracional que nos condicionan a actuar o ser de determinada manera, por fidelidad familiar, por ejemplo:

- Gano lo justo y necesario, tengo una cuenta a plazo fijo, donde ahorro para ganar un poquito, pero de manera segura, siempre tengo mucho miedo de invertir dinero, no importa cuán buena sea la oportunidad de inversión, no me atrevo, no entiendo por qué existe este miedo visceral, no por experiencia propia, se puede tratar de una memoria transgeneracional, como el abuelo que tenía un negocio muy próspero, ganaba mucho dinero, pero lo perdió todo porque invirtió de manera arriesgada.


- Alguien que gana muchísimo dinero y lo pierde todo, vuelve a armar un negocio diferente, le va muy bien, pero lo pierde todo. No se explican que pasa. Suele haber una “deuda transgeneracional” que pagar, un antepasado que recibió un dinero que no le correspondía, afectando a otros, pero beneficiando a su familia, o que no reconoció a sus hijos con otra mujer, generando así una “deuda” emocional que se manifiesta en dinero en los descendientes.

Cada vez que un evento se vuelve repetitivo en nuestra vida, que no tiene una explicación lógica para nosotros, o que simplemente sentimos que es “más fuerte que yo” o “no lo puedo controlar”, debemos buscar un programa/fidelidad familiar, una historia inconsciente detrás de la historia, muchas veces la solución está justamente en el pasado que tenemos miedo de mirar.




Si sientes que alguna de estas situaciones se asemeja a la tuya y quieres hacer algo al respecto , si quieres ayuda para descubrir la raíz de tu caso en particular, consulta sobre nuestros talleres grupales o consultas privadas.

Comportamiento/ Actitudes “más fuertes que yo”, “no puedo controlarlo” “intento cambiar pero no puedo”

Siempre elijo el mismo tipo de pareja, son diferentes personas pero terminan haciéndome siempre lo mismo; me engañan, me mienten, etc, termino concluyendo que todos los hombres/mujeres son iguales. Puedo jurar que no se trata de que todos los hombres/mujeres sean iguales (a decir verdad no hay dos personas iguales en el mundo), sino que siempre escogemos el mismo “tipo” de pareja, como si leyéramos en estas personas un letrero invisible que dice “miento mucho”, “yo te engañaré” y voluntariamente los escogiéramos justo a esos.

Suena a locura que alguien vayamos a elegir una pareja que termine haciéndonos daño, pero es que es una elección inconsciente, existe en nuestra mente una programación específica que nos ordena esas elecciones porque tiene que cumplir una regla, una formula maestra que fue grabada en nuestro inconsciente.

Muchas veces ese “programante” está en nuestra infancia, por ejemplo:

- Si crezco con una madre que es mamá y papá para nosotros, se las arregla para mantenernos y sacarnos adelante, sin nunca preocuparse por ella o por encontrar a alguien para ella, cuando crezca puede que tenga problemas para establecerme con una pareja, porque inconscientemente, amo y admiro tanto a mi mamá que quiero ser como ella, para demostrarle que ella vale mucho, y si encuentro una pareja con la que me va bien, me siento mal por ella, hasta siento culpa de tener a alguien mientras ella no.


- Otro caso muy común es cuando crecemos en un hogar donde se vivían muchas peleas, maltrato psicológico, puede ser que yo acepte como tolerable que mi pareja me insulte en un momento de cólera, y yo se lo perdone, porque he crecido con la idea de que suele ser así, o por el contrario, que no quiera nunca tener pareja, porque el matrimonio es un engaño, las personas nunca se llevan bien, etc.
Cuando hay una infidelidad en el hogar, y siendo niños, lo descubrimos, se derrumba el modelo que tenemos de papá o de mamá, nos genera un shock, independiente que los padres se queden juntos o no, aunque logremos “olvidar” con el tiempo el episodio en el que nos enteramos, puede marcar un futuro de relaciones vividas con desconfianza, siempre esperando descubrir la mentira, el engaño.

Si alguna vez has sentido que te cuesta mucho tomar una decisión o elegir un camino porque quieres ambas opciones, O tal vez notado que tienes un miedo especifico hacia alguna situación o elemento, sin haber tenido una mala experiencia que lo respalde o quizás reaccionas de manera explosiva o colérica ante ciertas situaciones sin estar realmente tan molesto…”es más fuerte que yo” sueles decir cuando no tienes como justificar una elección que aparentemente va en contra de lo que te habías prometido hacer. La respuesta puede estar en un programa familiar inconsciente.

Estos programas nos tienen atados a determinado comportamiento, miedo o actitud, y es por eso que no importa cuántos intentos hagamos por cambiar, parece nunca funcionar. Es como una soga que nos tiene atados a donde estamos, a como actuamos.